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Miami Tiene Que Vencer a Buffalo

Posted Dec 22, 2012

Los Dolphins necesitan cerrar de forma positiva y luego esperar a que ocurra el milagro.


En 1995 durante el último año de Don Shula como entrenador, Miami requería de una serie de combinaciones en la última jornada para obtener un boleto en los playoffs, eran tantas que parecía algo imposible. Los equipos que tenían que perder cayeron uno tras otro como pinos de boliche y los Dolphins calificaron con una victoria en San Luis. Se dio un milagro.

Con respecto a esta campaña, me es muy difícil de entender que a pesar de que Miami tuvo una racha muy mala de resultados con cinco derrotas en seis partidos, todavía hay posibilidades matemáticas de calificar a la postemporada. Pero obviamente esta remota posibilidad es bienvenida.

Con marca de 6-8 lo que se necesita es ganar sus últimos dos partidos y que Pittsburgh le gane a Cincinnati y que en la Semana 17 caigan estos dos equipos ante Cleveland y ante Baltimore respectivamente. En un domingo cualquiera, todo puede ocurrir.

Pero estos Dolphins no esperan milagros. Es el segundo equipo más joven de la NFL y todos y cada uno de sus integrantes, desde el Head Coach Joe Philbin hasta el último jugador en el roster, saben muy bien que primero tienen que derrotar a los Buffalo Bills este domingo.

Ésa fue la actitud durante toda la semana, ésa será la actitud el domingo a la 1 de la tarde en Sun Life Stadium. Los objetivos son: jugar sin errores, provocarlos y hacer jugadas grandes tanto a la ofensiva como a la defensiva. Luego se buscará terminar con marca de 8-8.

Si estos Dolphins cumplen con su parte, derrotan a Buffalo y luego vencen a los Patriots en New England, sólo entonces puede ocurrir el milagro. Y si los resultados de terceros no se dan favorablemente, al menos quedará demostrado que este equipo está para cosas mucho mejores a partir de 2013.

Hay un dicho popular que dice: “si las cosas se hicieran fácilmente, cualquiera las haría”. Miami no tendrá nada fácil. Sus dos receptores abiertos, Brian Hartline y Davone Bess, han estado lesionados. Hartline está como cuestionable mientras que Bess está oficialmente fuera para este duelo ante los Bills.

Las lesiones no paran ahí. Podemos agregar que el pateador Dan Carpenter fue enviado a la Reserva Lesionada y los Dolphins contrataron a Nate Kaeding para sustituirlo en este final de campaña. Tampoco jugará el linebacker Koa Misi mientras que el cornerback Nolan Carroll y el tackle defensivo Randy Starks están como cuestionables.

Pero la base del ataque de los Dolphins en partidos recientes está sana. Ryan Tannehill estará en los controles ya sin su protección en la rodilla, Reggie Bush acarreará el balón y atrapará pases saliendo del backfield y Anthony Fasano está totalmente recuperado de su lesión y está logrando touchdowns y recepciones en situaciones clave.

Veremos mayor actividad de la que hemos visto en los últimos dos partidos por parte de los receptores Marlon Moore y Rishard Mathews. Será una buena oportunidad para que estos jóvenes demuestren sus habilidades y a la vez mejoren el cuerpo de receptores del equipo en años por venir.

Pero sin importar los jugadores que estén en el campo, Tannehill tendrá la oportunidad de seguir mejorando y demostrando su rápida madurez que le dan 14 partidos en la NFL y principalmente seguir con el ritmo que ha demostrado desde la segunda mitad del primer juego ante los Bills, aunque lamentablemente se quedó corto.

La defensiva ya encontró su identidad y a pesar de las lesiones, debe ser más eficiente ante el corredor C.J. Spiller, quien tuvo un partido destacado la última vez que lo enfrentó Miami, y al mismo tiempo contener el explosivo ataque aéreo liderado por el pasador Ryan Fitzpatrick.

Los Dolphins han derrotado a Buffalo en tres de los últimos cuatro encuentros que han sostenido en el Sur de Florida y en general han salido victoriosos en seis de los últimos nueve sobre los Bills.

Pero todo eso no es relevante. Lo que importa en este momento es ganar el último partido de la temporada regular en casa, recuperarse de la derrota en Buffalo del 15 de noviembre, obtener el primer triunfo divisional del año en Sun Life Stadium, y mantener vivas las esperanzas de un boleto milagroso en playoffs.

No importa lo que se diga o lo que ocurra, Miami está obligado a ganar este partido.