Coming Up

Espanol

Print
RSS

Miami Todavía Tiene Un Largo Camino Por Recorrer

Posted Nov 24, 2012

Tras una semana larga, los Dolphins regresan a casa ante Seattle.

Los Miami Dolphins vuelven a la actividad después de 10 días y lo harán en casa para intentar retomar el rumbo ante un rival de la Conferencia Nacional, los Seattle Seahawks.

El ánimo del entrenador en jefe Joe Philbin y de sus muchachos no ha decaído a pesar de tres derrotas consecutivas que han dejado a Miami con marca de 4-6. Se pudiera pensar que estos seis últimos partidos de la temporada serán como una audición para el 2013. Hay algo de cierto en esta idea, pero no todo está perdido y todavía hay posibilidades.

El año pasado, los Dolphins ganaron tres de sus últimos seis partidos y ésas tres derrotas fácilmente pudieron ser victorias. Si se puede mejorar lo realizado en el cierre de la campaña anterior y ganando uno o dos de esos partidos cerrados, la marca pudiera ser de 8-8 o 9-7, y aunque sería difícil verlos en la postemporada, podemos considerar que para el comienzo de la era Philbin/Tannehill no sería algo negativo. Los playoffs lucen como algo muy complicado, sin embargo, en el fútbol americano hay algo muy importante, y a eso se le llama orgullo. Y vaya que este equipo lo tiene.

Estos Dolphins del 2012 nunca bajan los brazos, tienen esa mentalidad de pelear siempre. Aunque todavía no se ha visto una identidad real, absolutamente nadie puede cuestionar el gran corazón que tienen.

Era evidente que equipos con varios jugadores veteranos como Indianapolis, Tennessee y Buffalo descubrieran algunos puntos débiles de Ryan Tannehill y de estos jóvenes Dolphins. Hicieron los ajustes apropiados y sacaron ventaja de un quarterback novato.

Tannehill se ha mantenido estoico, mostrando el conocimiento de la ofensiva de ida y de regreso, especialmente la ofensiva sin reunión o de dos minutos y lo mejor es que ha mantenido el espíritu en alto y listo para competir esta semana ante otro pasador de primer año como Russell Wilson de los Seahawks. Su liderazgo es incuestionable y con algunos pequeños ajustes en su forma de leer las defensivas y de ejecutar, estos seis partidos restantes, comenzando ante Seattle esta semana, servirán como una muestra muy representativa de lo que está por venir.

El cliché más grande de la NFL es tomar una semana a la vez, pero para todos los que no bloqueamos y tackleamos para los Dolphins, es inevitable ver que viene un cierre de campaña brutal. Son cuatro encuentros en casa, primero ante Seattle, seguido de Nueva Inglaterra, luego un viaje a San Francisco que se antoja como un reto muy grande para cualquiera, no sólo para los Dolphins. Después tienen dos partidos un poco más tranquilos en Sun Life Stadium ante Jacksonville y Buffalo, para cerrar en Foxborough ante los Patriots. Pero en esta liga no hay rival fácil y sin duda Miami es uno muy complicado.

Si para cuando culmine la campaña regular, los Dolphins no están en playoffs o terminan con marca perdedora, sin duda, se verá muy mal en el registro histórico, pero tendremos que evaluar de acuerdo al comportamiento de estos muchachos ante los equipos “élite” de la NFL y principalmente ver el desempeño y desarrollo de los jóvenes.

Por eso el partido contra los Seahawks es importante, ya que sabremos cómo responde el equipo en general ante una mala racha.

Con la derrota de los Jets el jueves ante Nueva Inglaterra y el partido muy complicado que tendrá Buffalo en Indianapolis, Miami puede aprovechar la ocasión para recuperar el segundo sitio en la División Este de la AFC con su primer triunfo en noviembre.

Seattle tiene marca de 6-4, pero no le ha ido muy bien de visitante con un registro de 1-4. Y quiero señalar que todos sus partidos en gira se han definido por siete puntos o menos y en varios ha tenido oportunidad de ganar.

Miami choca con un cuadro que se defiende muy bien, que tiene la segunda mejor defensiva de la liga en puntos permitidos (16.1 puntos por encuentro), la tercera mejor en defensiva total (296.8 yardas por partido), también la tercera contra el pase (196.2) y la undécima contra la corrida (100.6). Así que si los Seahawks tienen algún punto débil (por así llamarlo) es el juego terrestre.

El problema real de Seattle es la ofensiva, que es la 26º de la NFL (317.2 yardas por partido), la peor por aire (174.8), pero es la séptima corriendo (142.4) porque cuenta con Marshawn Lynch, el segundo mejor corredor de la liga, es uno de cuatro que ya rebasaron las mil yardas en la temporada (1,005) y tiene un gran promedio de 4.7 yardas por acarreo.

Los números de Wilson han estado muy bien, a pesar de que el juego aéreo de Seattle es muy malo. Tiene rating de pasador de 90.5 y ha lanzado para 15 TD por ocho intercepciones.

Todo dependerá de la forma en que los Dolphins puedan presionar al novato y controlar a Lynch, mientras que al ataque puedan establecer un juego terrestre con Reggie Bush, Daniel Thomas y Lamar Miller, para que Tannehill no tenga que forzar sus envíos en situaciones de tercera oportunidad y largo por avanzar.

DOLPHINS ON FACEBOOK

Contests-Videos-Exclusive Access