Andy Cohen: Dolphins decepcionan en partido inaugural

Bueno, esperemos que las cosas solo puedan mejorar desde este punto.

Después de todo, la escena inicial de la temporada 2019 no pudo haber sido mucho peor para los Miami Dolphins, que perdieron 59-10 contra los Baltimore Ravens en el Hard Rock Stadium.

Ya iban perdiendo 28-0 y recién era el inicio del segundo cuarto. Finalmente forzaron a los Ravens a despejar. Y no controlaron el balón de despeje. Forzaron otro despeje. Y los Ravens avanzaron 60 yardas en un despeje falso. Era uno de esos días.

A nadie le importan las excusas. Nadie quiere escuchar que tienes el equipo más joven de la liga por lejos, que 14 jugadores han sido incluidos en el plantel desde el último partido de pretemporada, que la línea ofensiva tiene un novato como guardia izquierdo titular, un tackle izquierdo titular por primera vez y un guardia derecho y tackle derecho que se encuentran entre las 14 nuevas incorporaciones. De hecho, 12 de los 14 jugadores incorporados tras los partidos de pretemporada, estaban activos el domingo contra los Ravens. Eso representa más de un cuarto del equipo.

Sería fácil señalar alguna de esas cosas, o todas, como causa principal de un domingo tan amargo. Pero lo que importa en esta liga siempre es el resultado final, y ese día los Dolphins simplemente no estuvieron a la altura. Ni siquiera llegaron cerca. En ninguna de las fases. De ninguna forma.

Se podía notar la decepción en el rostro del entrenador en jefe de primer año, Brian Flores, al dirigirse a los medios tras el partido. Pero también se veía la determinación. Flores es un hombre con orgullo, y se niega a permitir que un solo partido, un partido pobre, defina a su equipo o el recorrido que se está trazando. Esto fue un paso en este camino. Es verdad, un paso muy en falso, pero, a pesar de todo, nada más que un paso.

“Todo comienza conmigo”, dijo Flores. “Debo hacer un trabajo mejor al dirigir a este equipo. Tenemos problemas en la ofensiva, la defensa y equipos especiales. Ahora hay que solucionarlos todos. Tenemos un largo camino que recorrer y mucho trabajo por hacer."

Miremos a la línea ofensiva, a la cual me referí anteriormente. Con Jesse Davis pasando del tackle derecho al izquierdo, con Danny Isidora y Julién Davenport como titulares a 10 días de haber llegado, y el guardia izquierdo novato Michael Deiter en su primer partido en la NFL, ¿realmente esperábamos un producto bien acabado?

De ninguna manera, pero nunca imaginé ver una actuación así. Es una cosa que la línea ofensiva haya tenido dificultades, pero ¿qué decir de la defensa, que sin dudas se veía como la fortaleza de este equipo en la pretemporada? ¿Qué decir sobre permitir 643 yardas totales y 265 por tierra? ¿Qué decir de la primera jugada del partido, cuando el corredor de los Ravens, Mark Ingram, atravesó el corazón de la defensa para 49 yardas, o más tarde en el primer cuarto, cuando Lamar Jackson, que tuvo un partido casi perfecto, encontró a Marquise Brown para touchdowns de 47 y 83 yardas?

¿Equipos especiales? Ganando 35-3, los Ravens ejecutaron un despeje falso por 60 yardas, que antecedió a otro touchdown más. ¿Será que eso indignó un poco a Flores?

“Nuestro trabajo es detenerlos”, dijo él.

¿Aspectos positivos? Hay que escarbar mucho para encontrarlos. Así que escarbamos.

  • El receptor novato sin reclutar Preston Williams consiguió la titularidad, lo cual ya es un logro, pero además atrapó un pase de touchdown de 6 yardas de Ryan Fitzpatrick. Mostró sus condiciones de promesa, tal como lo vimos en la pretemporada.
  • Su colega receptor DeVante Parker, que también fue titular, tuvo una de las recepciones más bonitas de su carrera, un pase de 49 yardas en el segundo cuarto donde debió saltar por el balón en disputa con dos defensores de los Ravens. Pero para no desentonar con un día tan fatídico, la jugada solo llevó a un gol de campo.
  • El ala cerrada Mike Gesicki continúa progresando, con 2 recepciones, una de ellas con un salto para 26 yardas.
  • Deon Lacey, uno de los 14 recientemente adquiridos, jugó bien en equipos especiales, y Jason Sanders clavó un gol de campo de 54 yardas.

Y no mucho más que eso. Si pierdes por 49 puntos, tienes suerte de encontrar tantas cosas.

“Lo bueno es que tenemos entrenamiento mañana”, dijo Flores.

Sí, eso es bueno, ya que no creo que un día baste para analizar todo lo que salió mal.

Y pensar que fue el jueves de la semana pasada, cuando el apoyador de segundo año Jerome Baker, ahora capitán, estaba sentado en su vestidor, hablando efusivamente sobre su equipo, con palabras que destilaban mucha expectativa.

“Estoy ansioso por mostrarle a la gente quiénes somos en verdad”, dijo Baker.

Solo resta esperar que no sea lo que vimos el domingo.

Advertising