Llegamos a la semana seis y los Dolphins (0-4) se enfrentan a un equipo de Washington que, al menos en el papel, es peor. Su marca de 0-5 es la presentaciĂłn que traen este domingo al Hard Rock Stadium.

Ya confirmada por el entrenador Brian Flores la titularidad de Josh Rosen por el resto de la temporada, lo que hay que ver en el partido es si el quarterback titular de Miami puede dar un paso adelante en la ofensiva de los Dolphins.
Los Dolphins se enfrentan a una defensa que permite 30.2 puntos por partido. AsĂ que necesita marcar, aprovechando las debilidades del peor equipo de la NFL, los Washington Redskins, junto a los Cincinnati Bengals.
Pero Rosen tiene que mejorar ese porcentaje de pases completos que tiene hasta ahora, poco mĂĄs de un 50 por ciento, para darle una mejor oportunidad de ganar al equipo. AsĂ es prĂĄcticamente imposible salir triunfador. Hay que completar mĂĄs pases y, sin duda alguna, correr la pelota.
Y ahĂ entra el ataque terrestre de los Dolphins. Kenyan Drake apenas tiene 113 yardas por tierra. No, no y no. Imposible ganar asĂ.
Los Redskins, por su parte, llegan con nuevo entrenador, Bill Callahan, quien sustituyó este lunes al despedido Jay Gruden. También llegan con nuevo mariscal de campo. Case Keenum regresa a la titularidad, tras ser sentado la semana pasada por el novato Dwayne Haskins.
Hay que señalar que Callahan ya expresó que quiere correr la pelota por lo que esperamos que le entreguen el ovoide con regularidad a sus corredores, especialmente el veteran Adrian Peterson.
Estamos, amigos mĂos, ante un duelo de equipos que no conocen la victoria esta temporada. Pero que no por esa estadĂstica van a salir sin deseos de ganar. No en la NFL.
No, al menos, en los Miami Dolphins.
Eso se los puedo asegurar.




